Blog de César Salgado

HRW report: control, intimidation and harassment of lawyers in China

Human Rights Watch publicou hai uns días un informe de 146 páxinas sobre China, centrado nas dificultades que encontran no seu traballo os avogados, especialmente cando tratan con casos políticos ou de Direitos Humanos. Estas dificultades van desde a restricción no acceso ós seus defendidos ou ás probas, ata a ameaza, a detención arbitraria e a inhabilitación para o exercicio da avogacía.

O informe leva por título “Walking on Thin Ice”: Control, Intimidation and Harassment of Lawyers in China. Copio un extracto da súa introducción:

[...] Over the past two decades, the Chinese Communist Party (CCP) has progressively embraced the rule of law as a key part of its agenda to reform the way the country is governed. Importing entire pieces of Western-style legal institutions, the CCP is in the process of establishing a modern court system, has enacted thousands of laws and regulations, and has established hundreds of law schools to train legal professionals. It has publicized through constant propaganda campaigns the idea that common citizens have basic rights, elevated the concept of the “rule of law” to constitutional status, and recognized the validity of human rights norms with a new constitutional clause stipulating that “the state respects and protect human rights.”

Yet, Chinese lawyers continue to face huge obstacles in defending citizens whose rights have been violated and ordinary criminal suspects. This report shows that lawyers often face violence, intimidation, threats, surveillance, harassment, arbitrary detention, prosecution, and suspension or disbarment from practicing law for pursuing their profession. This is particularly true in politically sensitive cases. Lawyers are often unable to seek redress for these threats and attacks as law enforcement authorities refuse to investigate abuses, creating a climate of lack of accountability for actions against members of the legal profession.

Instances of abuse by the national government or local authorities against lawyers have disproportionately affected lawyers who are part of the weiquan, or “rights protection” movement, a small but influential movement of lawyers, law experts, and activists who try to assert the constitutional and civil rights of the citizenry through litigation and legal activism. Weiquan lawyers represent cases implicating many of the most serious human rights issues that beset China today: farmers whose land has been seized by local officials, urban residents who have been forcibly evicted, residents resettled from dam and reservoir areas, victims of state agents’ or corrupt officials’ abuses of power, victims of torture and ill-treatment, criminal defendants, victims of miscarriage of justice, workers trying to recoup unpaid wages and rural migrants who are denied access to education and healthcare. [...]

Maio 4, 2008 Posted by César Salgado | China, Human Rights, Human Rights Watch, Politics | | Non hai comentarios

Desinformación na morte de Leopoldo Calvo-Sotelo

Onte morreu Leopoldo Calvo-Sotelo y Bustelo, que foi presidente do Goberno de España entre febreiro do 1981 (despois da dimisión de Adolfo Suárez; durante a súa investidura produciuse o golpe de Estado do 23-F) e decembro do 1982 (cando Felipe González foi investido presidente tras acadar maioría absoluta o PSOE).

Telecinco (non é o único medio que tratou a noticia desta maneira, pero si o máis relevante porque chega a millóns de españois) abriu o informativo dicindo:

[...] Leopoldo Calvo-Sotelo, el único presidente de la democracia que no fue elegido en las urnas, sustituyó en el cargo al dimitido Adolfo Suárez [...]

Un discurso similar puido oírse en CNN+, onde incluso se equivocaron de ano:

[...] Llegó al cargo el 25 de febrero de 1982 [sic], no a través de las urnas, sino en sustitución del dimitido Adolfo Suárez. [...]

Como non podo crer que os redactores de Telecinco e CNN+ sexan tan ignorantes, estamos diante dun caso claro de desinformación. No sistema político vixente en España nesta época que chaman “democracia”, a elección do presidente do Goberno non a fan os cidadáns de forma directa: é o poder lexislativo quen a realiza, de forma indirecta, despois da proposta do rei, previa consulta cos grupos políticos que conseguiron representación parlamentaria.

É pois unha falacia que Calvo-Sotelo fose o único en resultar elixido deste xeito. Todos seguiron o mesmo procedemento. Outra cousa é que a propaganda nos queira convencer de que nas “eleccións xerais” votamos algo así como un presidente da República, creando unha ilusión (verosímil para a audiencia como calquera fenómeno-espectáculo televisivo), disfrazando o proceso para simular que temos esa liberdade que hai noutros países pero non hai aquí onde temos unha monarquía hereditaria (haberá quen diga que pouco máis ten porque o poder real é das corporacións industriais, militares e financeiras, pero cada un raña onde lle proe).

Corolario I (reductio ad absurdum): se estes medios defenden que so o “cabeza” da lista máis votada está “lexitimado polas urnas”, é unha inconsecuencia que desde estes mesmos medios se reclamen mocións de censura nos concellos vascos gobernados por ANV (reclamación que eu posiblemente apoiaría, pero que non é a cuestión agora).

Corolario II: é necesario que se formen en Educación para a Cidadanía os responsables da redacción dos informativos, moito máis que os rapaces que cursan o ensino obrigatorio.

P. S. O xornalista Javier Ortiz escribiu este artigo sobre este ex-presidente do Goberno (publicado en “Apuntes del natural”, 6 - V - 2008):

La otra cara de Calvo-Sotelo

Los obituarios que se están dedicando a Leopoldo Calvo-Sotelo ponen el acento en algunos aspectos de su biografía, pero pasan de puntillas sobre otros que son también definitorios de su trayectoria política. Así, eluden recordar que fue procurador en las Cortes franquistas. Tampoco insisten en que, como ministro del Gobierno de Arias Navarro, fue corresponsable de actuaciones y decisiones graves, a veces luctuosas (aunque cabe suponer que, sentándose en aquel Consejo de Ministros personajes como Fraga, Suárez y Martín Villa, estaría más de oyente que otra cosa).

Se resalta que el intento golpista del 23-F se produjo en el momento en el que iba a votarse su candidatura a la Presidencia del Gobierno, una vez dimitido Suárez. Lo que no se menciona es que, meses después, promovió –de acuerdo con el PSOE, conviene recordarlo– la Ley Orgánica de Armonización del Proceso Autonómico (LOAPA), que fue claramente un intento de atender parte de las exigencias militares que estaban detrás de los afanes golpistas. La LOAPA limitaba considerablemente aspectos de los Estatutos de Autonomía que el sector más reaccionario del Ejército consideraba poco menos que separatistas. En 1983, ya con Felipe González en la Moncloa, el Tribunal Constitucional negó el carácter orgánico y armonizador de la LOAPA y declaró anticonstitucionales 14 de sus 38 artículos. Sabiendo lo dócil que era por aquel entonces el TC con el Gobierno del PSOE y el interés que éste tenía en no ver desautorizada una ley que consideraba propia, no es difícil hacerse idea de hasta qué punto era un engendro. Su parte más estrafalaria, desde el punto de vista jurídico, es que trataba de enmendar partes fundamentales de una ley de rango superior con otra de rango inferior. Pero peor era su significación política: cedía ante quienes veían en los estatutos vasco y catalán un intento de «desmembración de España».

Calvo-Sotelo fue también responsable del ingreso del Estado español en la OTAN, decisión que tomó sin consulta alguna, a sabiendas de la impopularidad de la medida. Sus defensores argumentan que lo hizo para favorecer que las Fuerzas Armadas españolas se fundieran con las de los estados occidentales, lo que las alejaría de cualquier veleidad golpista. Es una interpretación benévola imposible de refutar: las intenciones de cada cual son exclusivamente suyas. En todo caso, de lo que no hay duda es de que el finado Calvo-Sotelo era muy atlantista. O sea, que nos metió en un sitio que le gustaba. Aparte de eso, dudo que para entonces hubiera en España muchos altos responsables castrenses que no fueran ya conscientes, al margen de sus propias querencias ideológicas, de que cualquier intento de regreso a la dictadura estaba condenado de antemano al fracaso.

No tuve nunca ocasión de hablar con él. Mejor dicho: nunca estuve con él, porque lo de hablar es otra cosa. Me contó Xabier Arzalluz que se entrevistó con él en alguna ocasión durante el breve tiempo en el que ejerció de presidente de Gobierno, y que se desesperó ante su perfecto hermetismo hierático. No soltaba prenda. El entonces presidente del PNV dudaba de las razones de la incomunicabilidad del personaje: ¿era que no quería decir nada, que no tenía nada que decir, que no sabía qué decir, o qué?

De todos modos, hay un par de aspectos de la personalidad de Leopoldo Calvo-Sotelo que tampoco se están resaltando y que, bien mirados, a mí me parecen positivos. El primero es su carencia de eso que por aquí se suele llamar «carisma». Era cualquier cosa menos seductor. Estaba tan distante como cualquier otro dirigente político, pero él no lo disimulaba. Eso, en un mundo político en el que tienen tanto predicamento los vendedores de imagen, resultaba de agradecer.

Lo otro que merece la pena valorar de él es que, cuando se retiró, se retiró.

Maio 4, 2008 Posted by César Salgado | Education, History, Politics, Propaganda, Spain | | Non hai comentarios