Blog de César Salgado

Os papeis terman do que lles poñen, e internet nin che conto…

Brazil: police and “death squads” involved in “extrajudicial executions” (HRW report)

Human Rights Watch publicou esta semana un informe sobre Brasil, centrado no uso que a policía fai das súas armas, cometendo “execucións extraxudiciais” que logo encobren como se as mortes se producisen no fogo cruzado dun enfrontamento. Algúns policías forman parte de ““escuadróns da morte”.

O informe en inglés, dunhas cento vinte páxinas, leva por título “Lethal Force: Police Violence and Public Security in Rio de Janeiro and São Paulo”. Hai tamén un breve resumo en español, do cal copio un extracto:

[...] En casi todos los casos en que la policía de Río y San Pablo ha dado muerte a personas mientras se encontraba en servicio, los agentes involucrados relataron que los enfrentamientos armados habían sido actos legítimos en defensa propia, y afirmaron haber efectuado disparos en respuesta a las balas de los presuntos delincuentes. En Brasil, estos casos se conocen como muertes por “resistencia”. Dado que los agentes de policía de ambos estados se enfrentan frecuentemente a amenazas reales de violencia por parte de miembros de estos grupos, muchas de estas muertes por “resistencia” probablemente sean resultado del uso legítimo de la fuerza. Sin embargo, muchas otras muertes claramente no lo son.

Las cifras, en sí mismas, son alarmantes. La policía de Río y San Pablo ha matado en total a más de 11 000 personas desde 2003. En el Estado de Río, las supuestas muertes por “resistencia” en manos de la policía alcanzaron la cifra récord de 1 330 en 2007. Pese a que las muertes denunciadas se redujeron a 1 137 en 2008, se trata de todos modos de una cantidad que continúa siendo preocupante y representa la tercera más elevada de Río. En San Pablo, si bien la cantidad de muertes por “resistencia” en manos de la policía es inferior a la de Río, también es relativamente elevada: durante los últimos cinco años, por ejemplo, el número de muertes por “resistencia” perpetradas por la policía en el Estado de San Pablo (2 176) fue mayor que las cifras correspondientes a muertes por la policía en toda Sudáfrica (1 623), un país con índices de homicidio mucho más elevados que los de San Pablo.

Luego de una exhaustiva investigación de las prácticas de la policía en Río y San Pablo que se extendió durante dos años, Human Rights Watch ha concluido que una cantidad significativa de las presuntas muertes por resistencia denunciadas en ambos Estados fueron en realidad ejecuciones extrajudiciales. Si bien este uso ilegítimo de la fuerza por parte de la policía se advierte más marcadamente en Río, también en San Pablo representa un problema sumamente grave. A su vez, algunos agentes de policía forman parte de “escuadrones de la muerte” (grupos de extermínio) o, en el caso de Río, de milicias armadas de carácter ilegal que, conjuntamente, provocan cientos de homicidios cada año. [...]

13 Decembro 2009 Publicado por | Brazil, Human Rights, Human Rights Watch, Politics | Deixar un comentario

Boria

Oín estes días a palabra “boria” e, ó serme descoñecida, supuxen que sería un localismo, pero ten e tivo moita vida, se vémo-las distintas acepcións e a fraseoloxía á que deu lugar…

O significado orixinal, segundo as referencias máis antigas do “Dicionario de dicionarios” (corpus lexicográfico da lingua galega coordinado por Antón Santamarina), puido ser “bolsa na cal os cerralleiros ambulantes levan as súas ferramentas”. Esta acepción aparece tamén no Dicionário Electrónico Estraviz e no Gran Diccionario Xerais da Lingua (coordinado por Xosé María Carballeira Anllo, publicado no ano 2000).

Parece que o uso actual se inclina pola acepción “diversión ruidosa” (sinónimo de xolda, farra, esmorga…) en expresións como “ir de boria” ou “ir á boria”, aínda que “vaite á boria” equivale a “vai de aí” e “á boria” é tamén “á intemperie”. Así mesmo hai unha acepción “feito de ir dun sitio para outro, sen un destino fixo”. Quizá se evoque nestas frases o carácter ambulante dos cerralleiros.

Outras acepcións son “labia, leria” e “fachenda, ostentación vaidosa, presunción”. Así “ter moita boria” é “presumir de facer moitas cousas e non facer nada”. E “levarlle a boria a alguén” é “seguirlle a conversa sen facerlle moito caso”. Tamén se aplica á “persoa indolente, demasiado calmosa, pachorrenta” (sinónimo de posma, prosma, trosma, pasmón, bobo…) e quizá o que se compara aquí é a mesma bolsa de coiro. De feito “coiro” soe ser un insulto grave e “non caber nos coiros” é “ser orgulloso”.

Hai un adxectivo “boriante” que significa “persoa ambulante, moinante” pero tamén “amigo da boria, esmorgante” ou “presumido, vaidoso” e incluso “socarrón, adulador, vividor”.

12 Decembro 2009 Publicado por | Galicia, Language | Deixar un comentario

Afganistán: informe de HRW sobre os direitos das mulleres

Human Rights Watch (HRW) publicou antonte un informe sobre os direitos das mulleres en Afganistán. Cando a coalición encabezada polos Estados Unidos invadiu o país un dos motivos que a propaganda aduciu foi a opresión das mulleres baixo o réxime dos talibán, pero a situación non millorou moito co novo Goberno.

O informe de 96 páxinas pode consultarse, en inglés, baixo o título “We Have the Promises of the World”: Women’s Rights in Afghanistan. Copio a continuación un extracto da súa presentación en español (a negrita é miña):

Ocho años después de la caída de los talibanes, las mujeres y las niñas sufren altos niveles de violencia y discriminación, y su acceso a la justicia y la educación es deficiente, señaló HRW en un nuevo informe publicado hoy. El Gobierno afgano tampoco ha llevado ante la justicia a los asesinos de mujeres destacadas de la vida pública, lo que crea un ambiente de impunidad para los que atacan a las mujeres.

El informe de 96 páginas, “We Have the Promises of the World: Women’s Rights in Afghanistan” (Tenemos las promesas del mundo: Los derechos de la mujer en Afganistán), expone en detalle casos emblemáticos de cinco tipos de violaciones constantes de los derechos de humanos: ataques contra las mujeres en la vida pública, violencia contra las mujeres, matrimonios infantiles y forzados, acceso a la justicia y acceso de las niñas a la educación secundaria.

“La situación de las mujeres y las niñas afganas es terrible y podría deteriorarse”, señaló Rachel Reid, investigadora sobre Afganistán para HRW. “Mientras el mundo se concentra en la nueva estrategia de seguridad del gobierno de Obama, es fundamental asegurarse que los gobiernos y los donantes no se limiten a hablar de los derechos de las mujeres y las niñas, y dejen la cuestión para el final de la lista”, agregó.

Aunque la terrible situación de las mujeres y las niñas bajo el régimen talibán sirvió en parte para justificar la invasión de Afganistán en 2001, los derechos de la mujer no han sido una prioridad constante del Gobierno y sus partidarios internacionales. Mientras las facciones fundamentalistas del Gobierno van cobrando fuerza, la insurgencia va ganando terreno y se va materializando la posibilidad de alguna forma de reconciliación con las facciones, los avances logrados por las mujeres y las niñas afganas desde 2001 en aspectos tales como la educación, el trabajo y la libertad de movimiento se están viendo gravemente amenazados.

“Las mujeres no son una prioridad para nuestro propio Gobierno o la comunidad internacional”, señaló a HRW la parlamentaria afgana Shinkai Karokhail. “Nos han olvidado”, agregó.

Las mujeres que participan en la vida pública están sometidas habitualmente a las amenazas y la intimidación. Varias mujeres destacadas han sido asesinadas, pero no se ha llevado ante la justicia a sus asesinos. Cuando Sitara Achakzai, política y defensora abierta y valiente de los derechos humanos, fue asesinada en abril de 2009, su muerte constituyó otra advertencia para todas las mujeres que participan activamente en la vida pública.

Las mujeres prominentes entrevistadas para este informe señalaron que sienten que no las toman en serio cuando denuncian amenazas. Una parlamentaria que, al igual que algunas otras, habló con Human Rights Watch de manera anónima debido al peligro que corren, dijo:

“He sufrido tantas amenazas. A veces las denuncio, pero las autoridades me dicen que no haga enemigos, que me mantengan callada. Pero, ¿cómo puedo dejar de hablar sobre los derechos de la mujer y los derechos humanos?”

Una agente de policía que ha recibido amenazas señaló:

“Me dijeron que iban a matar a mis hijas. Estoy asustada a cada minuto. No puedo ir nunca a casa, el Gobierno no puede protegerme allí. Mi vida anterior se ha acabado”.

Un estudio sobre los niveles de violencia en todo el país contra las mujeres afganas observó que el 52 por ciento de las encuestadas experimentaban violencia física, y el 17 por ciento dijo sufrir violencia sexual. Sin embargo, debido a los obstáculos sociales y legales para acceder a la justicia, muy pocas mujeres y niñas denuncian la violencia ante autoridades. Estas barreras son especialmente formidables en los casos de violaciones. Aunque, este año, las activistas y las parlamentarias ejercieron una fuerte presión y lograron por primera vez que se tipificara el delito de violación, el Gobierno ha demostrado escasa voluntad para tratar cada caso como un delito grave y emprender una campaña de educación pública para cambiar las actitudes.

La falta de justicia agrava la vulnerabilidad de las mujeres. Después de una larga lucha por llevar ante la justicia a sus agresores, una mujer violada por un grupo de hombres liderados por un influyente comandante local se encontró con que habían salido en libertad por decreto presidencial. Poco después, en 2009, su esposo fue asesinado. La mujer dijo a Human Rights Watch que lo habían asesinado por luchar por sus derechos:

“He perdido a mi hijo, mi honor y ahora mi esposo”, señaló. “Pero no soy más que una pobre mujer, ¿quién va a escucharme?”

Las encuestas indican que, en más de la mitad de los matrimonios, las esposas son menores de 16 años, y entre un 70 y 80 por ciento de las bodas se celebran sin el consentimiento de la mujer o la niña. Estas prácticas subrayan muchos de los problemas a los que se enfrentan las mujeres y las niñas, ya que existe una clara correlación entre la violencia doméstica y los matrimonios de menores o forzados.

Una niña de 13 años que fue obligada a casarse explicó a HRW que, después de que se atrevió a huir, fue perseguida por la familia de su esposo: “Vinieron a pedirme que regresara. Les dije que no y siguieron viniendo. Siempre les dije que no… que no puedo regresar. Quieren matarme”. Las activistas pro derechos de la mujer que acogieron a la niña fueron denunciadas en el Parlamento. Años después, la muchacha sigue luchando por obtener una anulación legal de su matrimonio ilegal.

Este caso es solo uno de los varios incluidos en el informe que demuestran el problema fundamental de falta de acceso a la justicia al que se enfrentan las mujeres y las niñas. Los estudios sugieren que más de la mitad de las mujeres y niñas detenidas están recluidas por “crímenes morales”, como cometer adulterio o escaparse de casa, a pesar de que huir del hogar no se considera un delito en la legislación afgana ni en la Sharia. No obstante, independientemente de que la denuncia provenga de una mujer prominente amenazada, de una joven que quiere escapar de un matrimonio contraído cuando era menor de edad o una víctima de una violación que quiere que se castigue a su violador, la respuesta de la policía o los tribunales suele ser hostil.

“La policía y los jueces consideran que la violencia contra la mujer es legítima y, por lo tanto, no procesan los casos”, señaló a HRW la Dra. Soraya Sobhrang, de la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Afganistán (AIHRC).

Las reformas legales para proteger los derechos de la mujer son necesarias, pero también es imprescindible un liderazgo que contribuya a cambiar las actitudes y prevenir los abusos, señaló HRW.

“El Gobierno tiene que tomarse en serio su responsabilidad de proteger a las mujeres y las niñas”, señaló Reid. “Al presidente Hamid Karzai le queda mucho trabajo que hacer para restaurar su reputación de moderado con respecto a los derechos de la mujer”, agregó.

Después de la destrucción de muchas escuelas para niñas por parte de los talibanes, la educación de las niñas se convirtió en el elemento más emblemático de la iniciativa de los donantes internacionales en Afganistán. A pesar de los avances significativos, siguen existiendo claras desigualdades de género. La mayoría de las niñas siguen sin asistir a la escuela primaria. Un desalentador 11 por ciento de las niñas están matriculadas en educación secundaria. Solo el 4 por ciento de ellas llegan a cursar la preparatoria. Aunque tanto el número de niños como de niñas que asisten a la escuela disminuye drásticamente en la educación secundaria, esta caída es mucho más pronunciada en el caso de las niñas.

En marzo, la discriminatoria Ley sobre el Estatuto Personal Chiita, aprobada por el Parlamento y firmada por Karzai, volvió a poner en la palestra el empeoramiento de la situación de los derechos humanos de las mujeres. Ante las protestas nacionales e internacionales, Karzai permitió la modificación de la ley, pero se mantuvieron muchos artículos atroces que imponen restricciones drásticas a las mujeres chiitas, entre ellas la obligación de que las mujeres pidan permiso a sus esposos para salir de casa, salvo que lo hagan por “motivos legales razonables” no especificados, y la concesión de derechos de patria potestad exclusivamente a los padres y los abuelos.

“Recibimos positivamente las palabras de la comunidad internacional sobre la ley chiita, de verdad, dijeron muchas cosas hermosas, como en 2001″, señaló Wazhma Frogh, activista pro derechos de la mujer. “Tenemos las promesas del mundo, pero seguimos esperando a ver qué más van a hacer”, agregó. [...]

8 Decembro 2009 Publicado por | Afghanistan, Human Rights, Human Rights Watch, Politics, Propaganda, United States | Deixar un comentario

Iraq (pena de morte): máis de 900 persoas enfrontan execución inminente

Amnistía Internacional (AI) informou hai uns días de que máis de 900 persoas condenadas a morte en Iraq agotaron os recursos legais e enfrontan a inminente execución das súas penas. Este ano xa houbo polo menos 120 execucións en Iraq. Os aspectos máis preocupantes son a ausencia de garantías nos xuízos e o uso da tortura para obter confesións. Estados Unidos e os seus aliados na ocupación de Iraq non están exentos de responsabilidade neste asunto.

Hai tres meses AI publicou un breve informe sobre a pena de morte en Iraq, “A thousand people face the death penalty in Iraq”. Copio un extracto da súa versión en español, “Un millar de personas se enfrentan a la pena de muerte en Irak”:

Poco después de la invasión liderada por Estados Unidos en 2003 que derrocó a Saddam Husein, el jefe de la Autoridad Provisional de la Coalición suspendió la pena de muerte, el 10 de junio de 2003, antes de que hubiese transcurrido un mes desde su toma de posesión. Sin embargo, poco más de un año después, el 8 de agosto de 2004, el Gobierno provisional iraquí que sustituyó a la Autoridad Provisional de la Coalición reintrodujo la pena de muerte. Desde entonces, el Gobierno actual ha ampliado tanto su alcance como su aplicación.

La aplicación de la pena de muerte en Irak carece de transparencia. Las autoridades justifican públicamente su uso como respuesta al elevado nivel de violencia política que no cesa, pero facilitan muy poca información acerca de las ejecuciones y algunas se han llevado a cabo en secreto. Por ejemplo, el 10 de junio de 2009 fueron ejecutadas unas 19 personas, entre ellas una mujer, aunque las ejecuciones no se anunciaron oficialmente en los medios de comunicación [...]

Los acusados se quejan habitualmente de que sus “confesiones” fueron obtenidas bajo tortura durante el interrogatorio previo al juicio, a menudo cuando se encontraban detenidos en régimen de incomunicación en comisarías o en centros de detención controlados por el Ministerio del Interior. Estas “confesiones” a menudo se utilizan después como prueba contra ellos en los juicios, y los tribunales las aceptan sin adoptar medidas adecuadas, si es que adoptan alguna, para investigar las denuncias de tortura de los acusados.

Éstos también se quejan de que no pueden elegir a sus abogados defensores; las personas juzgadas ante el Tribunal Penal Central por delitos punibles con la muerte tienen abogados defensores designados por el tribunal si no disponen de medios económicos para pagar su asistencia letrada, pero la calidad de esa representación es deficiente. Algunos abogados se niegan a representar a personas acusadas de “terrorismo”, en su mayoría musulmanes sunníes, por miedo a sufrir represalias por parte de las milicias armadas vinculadas a los partidos políticos chiíes [...]

Enlaces relacionados:

7 Decembro 2009 Publicado por | Amnesty International, Death penalty, Human Rights, Iraq, Politics, United States | Deixar un comentario

“El protocolo de Montijo sobre relaciones con la SGAE” (Ángel Vázquez Hernández)

Esperemos que se espalle o espírito da ADEMYC (Asociación de Empresarios de Montijo y Comarca) e que acaben canto antes o roubo e a intimidación, amparados polos gobernantes, ¡no nome dos direitos de autor!

No artigo “El protocolo de Montijo sobre relaciones con la SGAE” (blog de Ángel Vázquez Hernández) inclúese unha “[...] lista de consejos prácticos para evitar que la SGAE se quede con tu dinero [...]“, algo moi importante nestes tempos de crise.

P. S. (8 – XII – 2009). Ver tamén o artigo de hoxe, Recomendaciones de Ana “Traxtore” sobre cómo anular un contrato con la SGAE.

6 Decembro 2009 Publicado por | "Intellectual property", Education, Human Rights, Music, Politics, Spain | Deixar un comentario

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