Blog de César Salgado

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Pere Ortega: “Una ley para ocultar las ventas de armas”

Copio un artigo de Pere Ortega, publicado orixinalmente en Noticias Obreras (16 – VI – 2008):

Una ley para ocultar las ventas de armas

El Congreso de Diputados del Estado español aprobó (22/11/07) el Proyecto de ley sobre el control del comercio exterior de material de defensa y de doble uso. Después de veinte años de la puesta en marcha de la primera Campaña Contra el Comercio de Armas, la valoración que hacemos desde Justícia i Pau de Barcelona de esta Ley no es positiva.

El proyecto aprobado se limita a validar la actual normativa que regulaba el execrable negocio del comercio de armas. El principal defecto de la Ley es que continúa consagrando el secreto de Estado en el comercio de armas, pues el Informe que el Gobierno remite al Congreso de Diputados continuará omitiendo el tipo de arma que se exportará, el nombre de la empresa fabricante y exportadora, y tampoco sabremos el nombre del comprador, si es empresa privada o pública, pues tan solo se informa del nombre del país receptor.

En la actualidad, para exportar armas es necesaria una autorización que concede el Ministerio de Industria. Este permiso se concede después de haberse emitido un informe favorable de la Junta Interministerial Reguladora del Comercio Exterior de Material de Defensa y de Doble Uso (JIMDDU), el órgano que valora si las exportaciones cumplen los requisitos establecidos por la Ley. La JIMDDU debe velar por que las exportaciones de armas se ajusten al cumplimiento del Código de Conducta de la UE sobre esta materia, del que España es firmante, y que establece que no se vendan armas a países en conflicto armado, sancionados o embargados por la ONU, inestables, que vulneren los Derechos Humanos, que no condenen el terrorismo o que tengan un débil nivel de bienestar humano.

Atendiendo al Código de Conducta, sin duda el nudo más importante de la Ley, ¿cómo se deben interpretar las exportaciones de armas españolas del año 2006 a Turquía, Arabia Saudita, Marruecos, Colombia, India, Israel, Venezuela, Emiratos Árabes, Indonesia, Singapur, Tailandia, Sri Lanka, Angola, Ghana, Pakistán, Kenia, o a los propios Estados Unidos que mantienen una ocupación ilegal con conflicto armado incluido en Afganistán e Iraq?

Una auténtica transparencia solo puede tener como condición que no se pueda clasificar como secreto de Estado el contenido de las actas de la JIMDDU. Mientras estas actas sean secretas, hablar de transparencia en materia de comercio de armas es un sarcasmo y una manipulación que abre paso al descontrol. Descontrol por que esconde la información sobre las exportaciones de armas al Parlamento y por extensión a la opinión pública. Este es el motivo por el cual se ha clasificado como secreto de Estado el comercio de armas, para ocultar a la ciudadanía y al Parlamento los aspectos escandalosos de este tráfico. Un comercio que solo conocen las industrias militares y el Gobierno. Un secretismo que vulnera la Ley de secretos oficiales, pues hay que recordar que solo puede ser invocada por cuestiones de seguridad nacional. Entonces, hay que preguntarse… ¿saber las ventas de armas españolas a Ghana pone en peligro la seguridad del Estado español?

Hasta ahora el Gobierno enviaba al Congreso de los Diputados un Informe con el detalle estadístico de las exportaciones de armas. Pero su contenido era muy deficiente, puesto que impedía conocer realmente cuáles eran las armas exportadas, solo se clasificaban por categorías, por ejemplo bombas y explosivos. Ahora la Ley continúa con la misma práctica y continuaremos sin saber qué clase de bombas, de torpedos, de misiles o municiones de dispersión se exportan.

Una cuestión importante es que tampoco sabremos si el comprador es el Estado o una empresa privada. Y claro, no es lo mismo. ¿Para qué quiere las armas una empresa privada? ¿Para revenderlas? ¿O quizás es una multinacional de defensa que se dedica a hacer de contratista privado en muchos de los conflictos existentes? Hecho que ha dado paso a que se hable de la privatización de la guerra.

Fijémonos que la administración del Estado ya dispone de departamentos para promover las exportaciones de armas españolas, la Oficina de Apoyo Exterior del Ministerio de Defensa, así como dos empresas públicas DEFEX e ISDEFE generalmente presentes en las más importantes ferias internacionales de armas. También la financiación y el seguro de las exportaciones de armas se hacen a través de una empresa pública, la Compañía Española de Seguros de Crédito a la Exportación. Entonces parece razonable pensar que esta Ley se integra perfectamente en la política del Gobierno de no poner impedimentos a las exportaciones de armas españolas.

En conclusión, esta Ley aprobada es una desilusión para la gente que durante muchos años han pedido transparencia, control y restricciones en el comercio de armas para impedir violaciones de los Derechos Humanos y guerras.

21 Xuño 2008 - Posted by | Afghanistan, Angola, Centre Delàs, Colombia, Ghana, Human Rights, India, Indonesia, Iraq, Israel, Kenya, Morocco, Pakistan, Politics, Saudi Arabia, Singapore, Spain, Sri Lanka, Thailand, Turkey, United Arab Emirates, United States, Venezuela

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