Blog de César Salgado

Os papeis terman do que lles poñen, e internet nin che conto…

Non hai crise para a industria da morte

Os opresores (capitalistas, políticos, etcétera) usan na súa propaganda unha neolingua onde a agresión se chama “defensa” e a opresión se chama “seguridade”. Xa o historiador romano Tácito puxera en boca do xefe caledonio Calgaco as seguintes palabras, que describían a falaz linguaxe do imperio romano: “Auferre, trucidare, rapere, falsis nominibus imperium, atque ubi solitudinem faciunt, pacem appellant”. Que vén significando “Ao saqueo, ao masacre, á rapina, danlles o falso nome de goberno; e alí onde producen desolación, eles chámanlle paz”.

Esas palabras continúan vixentes hoxe no camaleónico imperio global, pois a crise e a recesión non afectan á industria da morte. A noticia que copio a continuación xa case ten un mes, pero podemos dicir que non hai nova ningunha, porque este negocio leva miles de anos perseverando e perfeccionándose todos os días, sen descanso, desde hai miles de anos. Hoxe vemos, como no caso do ministro español Pedro Morenés, que os executivos pasan da política á industria, e da industria á política, a través da porta xiratoria que permite “continuar a guerra por outros medios”…

“El mercado global de armas capea con éxito la crisis” (El País, 27 – II – 2012)

Las compras de los países emergentes impulsan un sector que sigue en expansión.

Andrea Rizzi. Madrid.

El mercado mundial de la venta de armamento está capeando con éxito el temporal de la crisis financiera. Pese a las dificultades económicas de muchos países occidentales que figuran entre los mayores inversores militares del mundo, el sector prosiguió en 2010 su senda de expansión. La facturación de las 100 principales empresas productoras ascendió ese año a 305 000 millones de euros (lo que equivale aproximadamente a un tercio del PIB de España) y creció un 1% en términos reales con respecto al año anterior, según datos publicados el lunes por el Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo [Stockholm International Peace Research Institute (SIPRI)].

Varias razones explican ese resultado, que no incluye los datos de las muy activas empresas chinas y de las de otros países en los que la falta de transparencia impide el acceso a los datos. La primera está vinculada con las características propias del sector: sus tiempos de producción.

“Hacen falta años para producir armas sofisticadas. Los procesos de producción son lentos y muchos contratos suelen ser a largo plazo”, explica en conversación telefónica Susan Jackson, la investigadora autora del informe. La compra de aviones, buques de guerra o misiles —que constituyen una cuota muy relevante del mercado— se planifica con años de antelación. El sector, por tanto, no reacciona inmediatamente a los cambios de ciclo.

En cualquier caso, Jackson considera que incluso en los próximos años es improbable que el sector sufra marcados retrocesos. “No creo que haya grandes fluctuaciones. Algunas empresas podrán sufrir más que otras por recorte en programas de compra, pero en todo caso no será un fenómeno generalizado”, señala la analista.

Una de las explicaciones es la sostenida demanda procedente de países emergentes, que ha contribuido a mantener a flote la facturación en los últimos años y sin duda lo hará cada vez más en los próximos.

El ascenso de China, por ejemplo, ha impulsado una reacción en cadena en el sur y en el este asiático, y países como India o Corea del Sur están comprando una ingente cantidad de material bélico. En el último quinquenio, los dos países han sido el primer y tercer importador del mundo. Aunque el gasto militar chino es muy superior al indio y al surcoreano, Pekín es solo el segundo importado mundial, debido a que tiene una mayor capacidad de producción interna. La bonanza económica latinoamericana también ha propiciado un incremento del gasto.

Jackson señala que las compañías del sector tienen definidas sus estrategias para aprovechar el tirón de los países emergentes. La francesa Dassault, por ejemplo, acaba de ser seleccionada por Nueva Delhi para la compra de 126 aviones de combate Rafale, un contrato que se estima rondará los 15 000 millones de euros.

Pero, incluso en Occidente, el recorte podría no ser tan acentuado como la crisis deja imaginar. Algunos países han anunciado marchas atrás en compras de armamento ya planificadas. Italia quiere reducir de 131 a 90 el número de cazas F-35 que comprará en los próximos años. Estados Unidos también está revisando importantes programas de adquisiciones. “Pero, en general, los recortes en el gasto militar no significan necesariamente recortes en la compras de armas”, señala Jackson. Este es un tipo de recortes que se enfrenta a grandes resistencias. No solo por la voluntad de equipar a las fuerzas armadas con nuevo armamento, sino también por la voluntad de mantener vivos y en la vanguardia los ciclos de producción de empresas consideradas estratégicas.

Así, la crisis ha ralentizado el crecimiento del sector, pero no debería hacerlo retroceder. Entre las principales 100 empresas del sector, 44 son de EE UU y 30 de Europa occidental. Las españolas Navantia e Indra figuran, respectivamente, en el puesto 45 y 84. Lockheed Martin, BAE Systems y Boeing son las primeras tres de la lista. Desde 2002, la facturación de las principales 100 compañías —que juntas representan la abrumadora mayoría del negocio del sector— ha aumentado un 60%, según datos del instituto de Estocolmo.

Outra noticia, un pouco máis recente, sobre a industria española da morte…

“España triplica la venta de armas” (El País, 20 – III – 2012)

En el periodo 2007-2011, este negocio generó 3 408 millones de dólares.

El negocio de armas no conoce crisis, bien lo sabe España, que pese a la situación de estancamiento de su economía, ha logrado triplicar sus ganancias en apenas cinco años y confirmarse como el séptimo exportador mundial de armamento convencional.

En los últimos cinco años, la industria de defensa generó 3 408 millones de dólares, un 165% más en comparación con los 1 284 millones del lustro precedente, según datos publicados el lunes por el Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI), una cifra muy próxima al volumen de negocios de China (4 736).

Con el control de una cuota del 2,6% en el mercado mundial, España se sitúa un escalón más arriba en el ranking mundial de suministradores de armamento, dejando atrás a países como Holanda (3 242), Israel (2 703) e Italia (3 241). El repunte fue particularmente pronunciado en 2011, cuando se registraron beneficios por 927 millones de dólares, frente a los 280 del año anterior, aunque las cifras no reflejen el coste financiero real de las operaciones, sino que hacen referencia a precios constantes de 1990.

La casi totalidad de los ingresos derivó de la venta de barcos (66,5%) y aviones (30%). Mark Bromley, investigador del SIPRI, señala que el 67% de sus clientes a lo largo del último quinquenio fueron países europeos, seguidos por América, Asia y Oceanía. En términos de volumen, los principales adquirentes fueron Noruega, Venezuela, México y Chile. El país escandinavo firmó con España uno de los contratos más lucrativos de los últimos años, accediendo a la compra de cinco fragatas por un valor estimado de 1 500 – 2 500 millones de dólares.

La primavera árabe ha tenido un impacto limitado en las transferencias de armas. Los principales proveedores continuaron vendiendo armas a los países afectados por las revueltas y España no fue una excepción. En 2011 vendió un avión a Yemen con la financiación de EE UU y entregó tres aviones de transporte militar a Egipto.

Tendencias mundiales

A nivel global, el volumen de negocio de armas creció un 24% frente al quinquenio anterior. Asia y Oceanía encabezan el ranking de importaciones (44%), seguidos por Europa (19%), Oriente Medio (17%, pese al aumento del 580% de Siria), América (11%) y África (9%).

Los principales exportadores se confirmaron EE UU, Rusia, Alemania, Francia y Reino Unido, que concentraron el 75% del volumen total de exportaciones. India fue el mayor receptor de armas (10%), sustituyendo a China, que cayó al cuarto lugar, gracias a una mejora de su industria de defensa.

23 Marzo 2012 - Posted by | Human Rights, Politics, Propaganda, Spain

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